Best Herbs for Health: A Guide by La Botica García
¿Es mejor la patata o el boniato? La pregunta es recurrente en redes sociales y en conversaciones sobre alimentación saludable. la Boticaria García ha querido aclararlo en uno de sus últimos vídeos divulgativos, planteándolo como un “duelo entre boniato y patata” y desmontando una idea muy extendida: que el boniato es peor opción por tener más azúcar.
De entrada, la experta lanza el dato que suele sorprender: “El boniato tiene seis veces más azúcar que la patata“.Sin embargo, añade la clave que cambia por completo la percepción: “Cuando comes patata, el pico de glucosa en sangre es mayor que cuando comes boniato“. La aparente contradicción tiene explicación científica,y,según indica,no está tanto en el azúcar como en la estructura del almidón.
la clave está en el almidón
Boticaria García explica que tanto la patata como el boniato contienen divulgadora introduce una segunda aclaración importante para evitar alarmismos.“¿Es importante ese pico de azúcar?La realidad es que, si no tienes problemas para controlar la glucosa, como ocurre en las personas con diabetes, tu cuerpo está preparado para regularlo”.
Por eso, lanza un mensaje tranquilizador: “Que no os asusten con los picos de glucosa”, dejando claro que el foco no debe ponerse en demonizar alimentos concretos, sino en el contexto general de la dieta y en la situación de cada persona. Aunque la patata pueda provocar picos de glucosa más altos, eso no supone un problema para la mayoría de la población sana. La elección entre uno u otro debe basarse en el equilibrio de la dieta, las cantidades y las necesidades de cada persona.
Dos alimentos versátiles
Desde el punto de vista nutricional, patata y boniato son alimentos muy similares y ambos pueden formar parte de una dieta equilibrada. Los dos aportan principalmente hidratos de carbono complejos, que proporcionan energía, y contienen poca grasa y proteínas en cantidades moderadas. La patata destaca por su contenido en potasio, vitamina C y vitamina B6, además de ser saciante y tener una densidad calórica relativamente baja cuando se cocina sin frituras. El boniato, por su parte, aporta más azúcares naturales, pero también es especialmente rico en betacarotenos, precursores de la vitamina A, así como en fibra, lo que contribuye a una digestión más lenta y a una mayor sensación de saciedad.
En ambos casos, su valor nutricional depende en gran medida de la forma de cocinado, ya que hervidos, asados o al vapor mantienen mejor sus nutrientes que cuando se fríen o se acompañan de salsas grasas.
