Dany Hoyos revela por qué no teme a morir y habla de su vida
- La muerte está respirándome en la nuca, soy jugتورón con ella, afirmó el escritor y humorista Dany Hoyos, reconocido por su personaje Suso el paspi, al reflexionar sobre...
- Durante la conversación, Hoyos recordó su crianza en los sectores de Primavera, La Milagrosa y Andalucía a finales del siglo XX.
- Nosotros nos íbamos, por ejemplo, había una balacera, nos metíamos a las casas y después había un silencio y empezaba a salir la gente a buscar dónde fue...
Sombras urbanas y la memoria de Medellín
La muerte está respirándome en la nuca, soy jugتورón con ella, afirmó el escritor y humorista Dany Hoyos, reconocido por su personaje Suso el paspi, al reflexionar sobre su relación con la mortalidad durante una entrevista en el podcast La habitación invisible. Hoyos, quien actualmente combina su carrera en el entretenimiento con proyectos literarios y de promoción de lectura, repasó los episodios de violencia urbana en Medellín que marcaron su infancia y sirvieron de base para sus obras.
Crianza en los barrios populares
Durante la conversación, Hoyos recordó su crianza en los sectores de Primavera, La Milagrosa y Andalucía a finales del siglo XX. El humorista describió un entorno cotidiano atravesado por balaceras y enfrentamientos armados en los que la comunidad normalizó la presencia de cuerpos sin vida y la recolección de casquillos de bala.
Nosotros nos íbamos, por ejemplo, había una balacera, nos metíamos a las casas y después había un silencio y empezaba a salir la gente a buscar dónde fue la cosa,
relató Hoyos en el podcast.
Solidaridad y el impacto de la violencia
A pesar de las complejas dinámicas de seguridad, el escritor enfatizó que en su entorno existían profundos lazos de solidaridad vecinal. El primer impacto directo de la violencia en su núcleo familiar ocurrió con el asesinato de su primo Jorge, de 17 años, en un hecho atribuido a disputas por un anillo con milicianos ilegales. Como consecuencia de aquel acontecimiento y del fallecimiento de compañeros de juventud como La Mica y Benny, su núcleo familiar optó por mudarse de zona para huir del peligro.
Transición a la literatura y memoria familiar
Esas vivencias juveniles y barriales constituyeron la materia prima de su producción literaria. Su primer libro, El árbol de Guayacán, rinde homenaje a su abuelo materno, un campesino de Ituango cuyas enseñanzas moldearon su visión del mundo. Ambientada en los sectores medellinenses donde convergen el balompié, el ritmo de la salsa y los conflictos, la segunda novela de su autoría, titulada Primavera, explora el paso de la niñez a la madurez.
El temor al olvido y el proceso creativo
Hoyos bromeó sobre su proceso creativo al señalar que suele escribir sobre personas que ya han fallecido. Respecto al temor a la muerte, aseguró que hoy mantiene una postura serena, aunque advirtió que su mayor miedo radica en la pérdida de la memoria.
Esta reflexión proviene de su experiencia con su abuela, quien padeció la enfermedad de Alzheimer: Una persona cuando pierde la memoria muere. Me parece un desaparecer muy triste. La vida es memoria, la vida es lo que recuerdas, lo que te da alegría,
declaró.
